Antonio Orchillés, el ejemplo de éxito en la convivencia del Trabajo Social y la Psicología.

Dicen que el Trabajo Social es una profesión de vocación. A veces, la vocación te encuentra a ti. Trabajo Social y Psicología.

Conocí a Antonio Orchillés (para mí siempre será Toni), como estudiante de Trabajo Social. Ahora, destaca como profesional del Trabajo Social y también de la Psicología.

Llevo meses con ganas de publicar este artículo, desde la distancia he seguido los pasos de mi siempre admirado compañero de clase en Trabajo Social.

A Toni hay que admirarlo por muchas razones, es de esos buenos tipos y punto. Sin embargo, desde una visión profesional le respeto por su absoluta valentía y generosidad, Antonio Orchillés se dejó descubrir por la disciplina hasta encontrar su lugar en el mundo.

Puede que si nos estás leyendo sepas el tremendo desgaste que significa estudiar algo por lo que no estás realmente motivado.

Yo hubiese definido a Toni como ese estudiante que llega sin demasiada intención a la carrera, pero Antonio Orchillés hizo algo que pocos nos atrevemos a hacer, dejó que la vocación le conquistará por el camino.

Y de la suma de una buena persona, un tipo de grandes valores que traslada hoy día en su ejercicio profesional y una capacidad de esfuerzo y superación por encima de la media, el resultado son dos carreras, mucha especialización y un caso de éxito en la convivencia del Trabajo Social y la Psicología.

Hoy, Antonio Orchillés nos contesta a varias preguntas. ¿Sientes que te valoran más por ser psicólogo?, ¿Y por ser hombre?

Datos personales: Edad: 31 años. Lugar de residencia: Gandía (Valencia). Puesto actual de trabajo: Psicólogo/trabajador social Centro de Día Los Brezos (Gandia). Trabajador social Centro de Acogida S. Francisco de Asís (Palma de Gandia). Consulta privada de psicología. Trabajo social: 2008-2012 Universidad de Valencia. Psicología: 2012-2016 Universidad Católica de Valencia.

¿Qué te llevó a la carrera de Trabajo Social? Realmente entré en Trabajo Social por casualidad, de hecho no sabía exactamente en qué consistía.

No era demasiado buen estudiante durante mi etapa en Bachiller e incluso no sabía si ese mismo año iba a poder optar a estudiar una carrera universitaria.

Mi tutora del instituto junto a la perseverancia y paciencia de mis padres, me motivaron a estudiar Trabajo Social porque confiaban en que me iba a gustar.

¿Cómo fue la experiencia a nivel personal y académico? A nivel personal fue increíble. Fue una etapa donde desperté de la burbuja en la que me encontraba. Toda mi vida había estudiado en un centro concertado y como imaginarás, no había conocido aún la realidad social.

Disfruté de la variedad de personas e ideas. De hecho mi grupo de amigos me comunicaron que percibían un cambio en mí, como que “tenía la mente más abierta”. Si con algo me quedo a nivel personal de la etapa que estuve estudiando Trabajo Social, fue descubrir que la variedad en una sociedad nos lleva al enriquecimiento individual.

Por eso a día de hoy me entristece mucho el hecho de que no se respeten entre unos y otros las ideas políticas, religiosas y sociales. Este punto creo que es crucial para ser un buen profesional.

La empatía debe de estar por encima de cualquier imposición personal. Debemos aceptar que cada uno vive unas circunstancias y una realidad distinta al otro. Esa realidad no es mejor ni peor, solo diferente.

A nivel académico sobró teoría y faltó más práctica. Conocer autores, fundamentos e historia de nuestra profesión siempre está bien pero pienso que no es algo que te vaya a hacer mejor profesional.

Posiblemente seas más culto pero no intervendrás mejor por mucho que te cuenten quien era Mary Richmond 30 veces. Siempre estarás a tiempo de leer y conocer más sobre tu profesión.

Esto no es únicamente en trabajo social, ocurre en todas las profesiones y creo que debería de mejorar.

La práctica en la entrevista o la redacción de informes, role playing, exposiciones orales, donde encontrar recursos sociales… Creo que es lo que debería de primar por encima de teorías que se nos van a olvidar a las dos semanas de estudiarlas.

Eso sí, las prácticas en los Servicios Sociales Generales en la Mancomunitat de municipis de la Safor, fue la mejor experiencia que tuve durante mi etapa en Trabajo Social. En pocos meses aprendí muchísimo y fue cuando me di cuenta de lo maravillosa que es nuestra profesión.

¿Por qué te decides a estudiar psicología? No fue una única razón. Terminé Trabajo Social en medio de una terrible crisis económica y yo era un chaval de 22 años sin nada de experiencia. En aquel momento no habían ofertas de trabajo a nivel público ni privado. Además durante mi etapa universitaria, vi que despertó en mi un gran interés en conocer más el funcionamiento de la mente y conducta humana; así que para quedarme en casa sentado en el sofá, esperando a que saliesen ofertas de trabajo social, decidí estudiar psicología. No quería quedarme con ese gusanillo de no haberlo hecho cuando tuve la oportunidad.

Diferencias a nivel personal de cómo afrontas una nueva carrera. Por un lado, no es lo mismo empezar un grado a los 18 años que a los 22. El nivel de madurez no es el mismo. Por otro lado, estaba realmente motivado para conocer la conducta humana y poner en práctica mis conocimientos para el bienestar de los pacientes que me iba a encontrar en un futuro profesional. Por último, el hecho de que la universidad fuese privada y costase más dinero del bolsillo, me invitó a ser consciente del valor de los estudios y por lo tanto, ser más perseverante.

¿Cómo fue la experiencia a nivel general? Fantástica. Nunca me arrepentiré de haberme incorporado al mundo laboral más tarde que el resto. Yo tenía 4 años más que la gran mayoría de mis compañeros de psicología. Y mis excompañeros de trabajo social ya estaban haciendo sus primeros pinitos en el mundo profesional. Quieras o no, estas circunstancias me creaban un poco de incerteza de cara al futuro. Considero que la intuición no me falló y escogí estudiar cuando realmente era la primera vez en mi vida que sí quería hacerlo.

¿Te ha supuesto en algún momento algún tipo de conflicto o controversia en el ejercicio funcional de las dos disciplinas? Para nada. El hecho de tener conocimiento de ambas, tiene más cosas positivas que negativas. Puedes estar interviniendo en una de las dos disciplinas y ofrecer orientación sobre la otra, en caso de que el/la paciente lo necesite.

¿Sientes mayor reconocimiento profesional por ser psicólogo?, ¿Y por ser hombre respecto al resto de compañeras de trabajo? Uno de mis jefes muchas veces me dice que los trabajadores sociales están muy poco reconocidos para las tareas y marrones que tienen que afrontar. Comparto esta visión, porque se desconoce el esfuerzo y la complejidad que hay detrás de algunas de las intervenciones.

Sí existe mayor reconocimiento profesional por ser psicólogo. Cuando una de las dos profesiones tiene mayor remuneración, ya se origina esa desigualdad.

Es una pena el desconocimiento para muchas personas del ejercicio profesional del Trabajo Social y de todos los beneficios que te puede aportar su conocimiento en situaciones clave de tu vida. De hecho lo veo a diario cuando entrevisto a familiares en el centro de día.

Por ponerte un ejemplo, la ley de dependencia es una gran desconocida para muchas familias con personas dependientes.

Nunca he visto que yo esté mejor considerado por el hecho de ser hombre. Nunca lo he percibido ni nadie me lo ha transmitido. Pero algo que sí que me gustaría recalcar, es que siempre debemos buscar el bien de nuestro paciente y en ocasiones el sexo sí es importante. Recuerdo el caso de una mujer maltratada que tuve que derivar a una profesional porque vi que no estaba preparada para hablar sobre sus sucesos traumáticos frente a un hombre. Habría sido una grave irresponsabilidad por mi parte no haberla derivado.

¿Cuáles son tus valores a la hora de atender e intervenir a tus usuarios/as y/o clientes? Respeto, solidaridad y responsabilidad.

Consejos para los/las lectores: Si te encuentras en una situación de desesperanza de cara a tu futuro profesional, recuerda que nunca es tarde para empezar un nuevo proyecto.

Nunca es tarde para estudiar aquello que siempre has querido o para reinventarte en tu profesión.

Pensamos que nuestra profesión está muy limitada y lejos de eso, se puede encontrar empleo tanto en el ámbito público como privado (Servicios Sociales Generales, residencias de mayores, centros de día, centros de acogida, centros de menores, centros para personas con diversidad funcional, centros para personas con problemas de adicción, asociaciones…).

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Ahora es el momento. ¡Ánimo!